El cliente pide precio. El vendedor arma el presupuesto en Word o en una planilla, lo manda por WhatsApp y, cuando el cliente confirma, alguien vuelve a cargar todo como pedido. Si cambió un precio en el medio o se agotó un producto, se descubre tarde.
Cargar dos veces la misma venta no solo lleva tiempo: es la principal fuente de errores en el mostrador.
Un solo circuito: presupuesto, pedido y stock
- El presupuesto no toca el stock: sirve para cotizar sin reservar mercadería.
- Cuando el cliente confirma, el presupuesto pasa a nota de pedido con un clic, sin volver a cargar nada.
- La nota de pedido descuenta el stock en el momento, también el de la tienda online.
- Todo queda en el historial del cliente: qué cotizó, qué compró y cuándo.
Los vendedores, desde el celular
El vendedor que visita clientes no necesita una notebook: arma el presupuesto desde el celular, con los precios y el stock reales. El pedido llega al mostrador listo para preparar.
Clientes con sus datos fiscales
Cada cliente queda cargado con su CUIT y su condición frente al IVA, así el comprobante sale bien desde el primer día.
Si querés ver cómo quedaría tu forma de vender, mirá Gestión Comercial o escribinos por WhatsApp.

